¿A quién le
importa si las mariposas deciden caer en picada sobre el valle de la vida y
cubrirlo de alas quebradas?
Sueltan un
polvo
luminoso y forman en el cielo un arco iris gris que se deshace sobre los
párpados entreabiertos de la luna.
¿A quién le importa si todos los perros del mundo deciden morderse la cola en
círculos perfectos, mientras los gatos se vuelven locos de alegría al no
entender que la vida es un yin y un yan?
Si preguntas al loco más cuerdo que habita en ti, podrás comprender que
basta
una sonrisa para desatar la ira del sol en el jardín, donde abundan las
crisálidas en espera de sus colores brillantes.
Hoy los
dedos de la mano te regalarán aquello que has estado esperando desde que naciste
desnudo y tibio, rodeado de la sangre espesa y fresca que te nutrió por diez
meses, mucho antes de ser concebido.
Regala tu
mejor sonrisa sin esperar respuestas, y así sabrás reconocer las razones que
bordan de espumas tu rastro.
Carmen Amaralis